Posts Tagged "Lectura"

Odeim

Odeim

 

La familia de Berta se dedicaba al bordado de paños, sábanas, manteles y, en general, toda la ropa de casa. Colaboraban todos, sus hermanos, sus abuelos y hasta la pequeña Berta, que preparaba los retales de las telas para hacer servilletas y así poder aprovecharlos.

 

 

Pero esa mañana la niña se había levantado convencida de que podía cruzar el bosque como sus hermanos y atravesarlo para asistir al mercado a vender la lencería. Siempre había soñado con ir al pueblo para comprar y vender, a conocer gente y a ver otras cosas.

cesto con telas

La madre de Berta, que no estaba muy convencida de dejar a su hija ir sola tan lejos, terminó cediendo y sólo le hizo dos advertencias:

–         Cuida de no perder, ni manchar, la ropa y elige bien a tu compañero de viaje.

–         ¿A mi compañero de viaje?—preguntó la niña.

–         El bosque por el que pasarás mañana tiene una particularidad —le explico su madre—. Es un recorrido mágico. Cuando pasas delante del primer pino un niño y una anciana se ofrecen para acompañarte. Debes elegir bien, pero no puedo aconsejarte. Solo te diré que no hay que dejarse guiar por las apariencias.

Cuando la niña salía de casa camino del bosque uno de sus hermanos la tomó del brazo y acercándose como si fuese a darle un beso le susurró:

–         Elige a la anciana —le susurró—.

Y se separó de ella fingiendo no haber dicho nada.

Como su madre le había avisado que ocurriría, al llegar al final del camino, justo antes de internarse entre los pinos, salieron a su encuentro una anciana y un niño de unos doce años. Berta se acordó del consejo de su hermano.

–         Soy Prudencia —dijo la mujer—. Eres pequeña para cruzar el bosque y has olvidado el abrigo.

Y Berta, que había pensado seguir su consejo y elegir a la mujer, dudó al escuchar aquella frase.

–         Hola —intervino el niño—, soy ODEIM. ¡Vamos al bosque!

Odeim

La niña sintió miedo de la anciana, dio la mano al niño y se adentró con él entre los árboles.

El bosque parecía aterrador y a Berta no se le quitaba el desasosiego ni cantando, que era lo que solía hacer para ahuyentar el miedo. Para distraerse se fijó en una flor que crecía en lo alto de un árbol.

flor blanca

–         Me subiré a la rama y cogeré la flor. A mi mamá le encantará que se la lleve.

–         No te subas ahí —la advirtió ODEIM—. ¡Te caerás!

Berta sintió que el temor la invadía y decidió que ODEIM tenía razón, ¡ya encontraría otra flor tan bonita como aquella!

Cerca del río descubrió unas campanillas blancas preciosas, suaves como terciopelo y con un olor dulce como el de los caramelos. Se entretuvo cortándolas. Al girarse para coger las que estaban más alejadas perdió el equilibrio y se cayó.

Berta se miró la herida que acababa de hacerse. Parecía pequeña y poco profunda. Apenas sangraba y casi no le dolía. Pero ODEIM se acercó rápidamente con cara de preocupación.

–         Niña, ¡eres una patosa! Te dije que hoy no cortases flores. Ahora no vas a poder andar, cada vez te dolerá más y se hará de noche antes de poder salir del bosque. Como no utilices los paños de tu madre no conseguirás limpiar la herida, pero si los manchas tu madre se enfadará contigo por tu mala cabeza. Eso… si no pasa algo más grave y se te infecta la herida. ¡Seguro que ya se te ha infectado! ¡Aquí no hay más que porquería! No quiero ni verte la cara. Estás pálida y demacrada. ¿Verdad que te encuentras mal?

–         Cállate, ODEIM. Eres un pesado —le interrumpió cada vez más asustada.

–         Bueno, me callo pero de esta no sales. Seguro.

Berta ya no podía controlar el miedo. Recordó con angustia las palabras de su hermano deseando volver atrás, rectificar su elección. Y suplicó:

–         ¡Vete, por favor! ¡Déjame sola! Que venga la señora Prudencia. Ella a lo mejor sabe qué hacer.

La anciana apareció por arte de magia.

prudencia

–         Eres una inconsciente, Berta. ¿A quién se le ocurre elegir al MIEDO como compañero de viaje?

–         ¿Al miedo? —devolvió la pregunta la niña.

–         El miedo se esconde a veces y no somos capaces de reconocerlo. Unas veces se disfraza de dolor, otras de precaución, de corazonada, o hasta de mí, de prudencia. ¿No te has parado a leer ODEIM al revés? Miedo, niña, es MIEDO.

La anciana le lavó la herida en el río, la curo con un pañuelo que llevaba y la tranquilizó acompañándola hasta la salida del bosque.

rio

–         Tener miedo no sirve para nada, ser prudente sí. Y diciendo esto desapareció.

Berta comprendió que debía continuar su camino sola, acudir al mercado y vender los paños.

 

Disfrutó de verdad de aquella mañana. Mientras recorría las calles ni siquiera recordaba la pequeña herida.

A la vuelta, buscó un lugar en el que fuese más sencillo recoger las florecitas y llenó el cesto  para sorprender a su mamá.

Cuando llegó a su casa y contó su aventura, todos comprendieron que había aprendido una lección muy importante que no olvidaría. Berta había mantenido la calma y actuado con prudencia siendo muy responsable.

–         Cuando tenemos miedo los dolores crecen y las preocupaciones nos dificultan elegir el mejor camino –reconoció su hermano—.

Entonces Berta destapó el cesto lleno de flores y se lo entregó a su mamá.

–         Pero tú…, ¡tú eres muy valiente y yo estoy muy orgullosa de ti! –escuchó mientras recibía el mejor de los abrazos.

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SUPERPREGUNTONES

SUPERPREGUNTONES

 

A veces los niños hacen unas preguntas de lo más ocurrentes e ingeniosas, de esas que te arrancan una carcajada: Mamá… ¿nosotros somos de hoja caduca… o perenne?

Otras nos dejan en blanco, ¡literalmente!: ¿Por qué no podemos volar como los pájaros?

 

-          No sé. ¿Quieres que juguemos a Starwars? –suele ser mi salida preferida.

Pero estos momentos de no saber cómo responder tienen los días contados. La Editorial VOX ha publicado una colección de libros precisamente para estos casos: “Los Superpreguntones para Peques”.  Han dividido la colección en distintas temáticas: El universo, los animales, el cuerpo humano… y estas últimas, las preguntas sobre el cuerpo humano, resultan de vital importancia responderlas bien, sin dudar, con buenos argumentos… Les ayudará a conocerse mejor y a entender innumerables dudas que les asaltan a lo largo del día ¿Por qué tenemos hipo?, ¿Qué es la fiebre?  ¿Cómo se hace un bebé?

Superpreguntones2-www.milesdetextos.com

Las respuestas que ofrecen son bastante fáciles de entender, apropiadas para niños de 5 años. El formato en cartoné lo hace ideal para los peques antes incluso de que aprendan a leer, como es el caso de mi superpreguntón. Al leerlo para él, encontré bastantes erratas (es lo terrible de mi deformación profesional) pero me gustaron tanto las ocurrencias que el libro sugería a mi hijo… que conseguí disfrutar mucho de ese rato lector.

Superpreguntones-www.milesdetextos.com

Gracias a Boolino  he podido subsanar un montón de dudas de mi pequeño Javi. Y nos lo hemos pasado en grande aprendiendo sobre el cuerpo humano.

¿Tienes un superpreguntón en casa? ¿Cuál es la pregunta que te ha hecho que te ha dejado sin palabras?

 

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El día que el mundo amaneció al revés

El día que el mundo amaneció al revés

 

Recibimos con auténtica ilusión el libro ganador del PREMIO DE NARRATIVA INFANTIL DE Boolino: El día que el mundo amaneció al revés.

Nos apetecía mucho descubrir por qué una mañana los adultos se habían vuelto locos y nada funcionaba en la casa de los protagonistas de esta divertida historia de Eva Moreno.

 

 el dia que el mundo amaneció al reves

Aunque en general no me suelen atraer los relatos en los que se ofrecen a los niños tópicos negativos sobre los adultos y lo que supone dejar la niñez (fundamentalmente porque me niego a que tengan esa visión tan triste sobre su futuro ;-) , he de reconocer que disfruté el libro imaginando cuánto se iba a divertir Gonzalo, el peque al que se lo iba a regalar.

Gonzalo ya sabe lo exigentes que somos los adultos y me ha visto pedirle mil veces que se siente bien, que no grite ni corra por la casa y tiene una opinión formada de cuánto nos cuesta a los adultos “desencorsetarnos” para jugar al escondite ;-) Estoy segura de que le va a encantar. No voy a “destriparlo”, no pienso contaros por qué desaparecen los niños y los adultos se comportan como si estuvieran locos, no voy a deciros qué es ese humo rosa que recorre la ciudad…

Os recomiendo comprarlo y, antes de dárselo a vuestros peques…, ¡leerlo! Lo mismo renováis las ganas de saltar en los charcos ;-)

 

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Hoy todos somos niños. ¡Feliz día de Reyes!

Hoy todos somos niños. ¡Feliz día de Reyes!

 

Hoy es Reyes y nos sentimos niños de nuevo. La magia lo inunda todo y renovamos nuestras ilusiones, dejamos de relativizar y volvemos a creer.

En Miles de Textos queremos felicitaros este retorno a la infancia con un cuento.

¡Feliz día de Reyes!

 

LUNA www.milesdetextos.com... Cuento ReyesCuenta una leyenda oriental que algunas personas están unidas por un hilo rojo que NUNCA desaparece y SIEMPRE permanece atado. Según esa creencia, ese hilo les mantiene cerca por lejos que estén.

Pero la realidad no es exactamente así porque, aunque ese hilo existe, nadie puede verlo. Es invisible, ni rojo ni de cualquier otro color. Está fabricado con rayos de luna. Y por eso también es irrompible. Cuando la luna descubre una muestra de auténtico amor entre dos personas… se desprende de un rayo de luz para atar sus dedos y que esas personas puedan permanecer unidas eternamente como ella al sol. Obviamente, para los que no usan las palabras “NUNCA” y “SIEMPRE” … ¡solo es un cuento! ;-)  Pero, como hoy es un día especial, seguro que descubrís algún hilo mágico si os miráis los dedos.

 

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¡Qué asco de sándwich!

¡Qué asco de sándwich!

 

Como ya os dije hace días, me he propuesto buscar cuentos que interesen a mi hijo. De momento he seguido con su temática preferida sobre “marranadas” y asquerosidades varias. Hoy os recomiendo la lectura de “Qué asco de sándwich” de Ediciones Jaguar, escrito por Gareth Edwards e ilustrado por Hannah Shaw. Ideal desde los 4 años.

Portada- qué asco de sandwich

Una divertida historia de un tejón que desea comerse un rico sándwich. Por una serie de accidentes fortuitos se va complicando esa, en principio, sencilla tarea. Cada una de esas adversidades que le suceden al dichoso bocadillo… es aún más asquerosa que la anterior.

 

Una de las cosas que más me sorprendió al leérselo al peque fue la capacidad que tuvo de recordar absolutamente todo lo que le pasa al sándwich. Al ser un cuento acumulativo favorece y despierta asombrosamente su memoria.

 

Cuando terminamos de leerlo nos pusimos a dibujar el sándwich en un papel, no olvidó ni un solo detalle: la arena, el pringue verde, las hormigas,  las plumas, las marcas del patinete…

dibujo sandwich

Entre carcajadas me repetía una y otra vez: “¡Es asqueroso!”  ;-)

 

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